Procesos pendulares en la historia del arte siguen vigentes

Una clase y un tema: “El libro de la belleza: aproximación y análisis de la obra de María Elena Ramos” es un nuevo punto de análisis para Emily Jolie, profesora de dibujo e historia del arte. “Los hombres vivimos las mismas ideas, solo que los contextos parecen diferentes”, apunta.

Emily Jolie, escultora y profesora de dibujo e historia del arte expresó en la sede de Casa País, en el Hotel Tamanaco de Caracas, que preparar la clase “El libro de la belleza: aproximación y análisis de la obra de María Elena Ramos” fue un “volver a descubrir” una serie de temas, muchos de ellos conocidos durante su proceso de formación, que ahora se organizaron desde la perspectiva de la belleza.

Fue todo un reto para ella organizar aquellas estructuras de lo que se ha pensado de la belleza y sus conceptos. “La belleza y la verdad; las relaciones entre una cosa y otra, ir descubriendo cómo además para mí era el plantearme la charla”, analiza sobre lo alcanzado en la cita del pasado fin de semana.

Explica que muchos de los textos que abordan la belleza pueden tener más de 100 años y “nos siguen hablando en la contemporaneidad y cómo los seguimos viendo en las obras de arte. Y seguimos dándole la misma vuelta a las mismas ideas desde hace muchos siglos entonces”.

Entre ciclos y péndulos

A consultarle sobre la presencia de “un proceso cíclico” en la historia y en el arte y cómo lo que se analiza y nos plantea el libro tiende a repetirse en nuevos artistas, Jolie expresa que “las investigaciones y las artes realmente siempre han sido las mismas”.

“Yo no diría que cíclico, sino que es pendular. Siento como que va a un lugar y a veces se aleja de ese lugar y va otro que ya había estado allí, pero después vuelve otra vez a ese lugar y entonces sentimos como que hay ciclos en lo que se retorna pero realmente es como un péndulo”, complementa.

Detalla que el arte refleja momentos de bonanzas y felicidad pero también momentos de alegría, tragedias, dictaduras, guerras y cosas que pasan “y eso nos confronta. Creo que el arte siempre es un síntoma o una manera de mostrar su tiempo, entonces eso es muy importante y todos los tiempos no han sido tan distintos. Me parece muy interesante porque a veces creo que todos los seres humanos creemos, decía Aristóteles, que todo tiempo pasado fue mejor ¿No? Y hay unas tablas sumerias muy cómicas donde los sumerios, miles de años antes de que pudiésemos contar los años, decían que los jóvenes de su tiempo no eran tan respetuosos”.

Las verdades actuales

Jolie considera que “los hombres vivimos las mismas ideas, solo que los contextos parecen diferentes y eso es lo que hace que parezcan que las respuestas son distintas pero realmente la base es la misma”.

-¿Se produce en el investigador del arte ese movimiento pendular de ir y volver a esos conceptos?

-Digamos que la investigación es ese péndulo, porque yo veo la historia del arte como una totalidad que va ocurriendo y que vuelve; veo ecos en el arte contemporáneo y vueltas y maneras de repensar, entonces leer «El libro de la belleza: aproximación y análisis de la obra de María Elena Ramos» fue entender que esa investigación era una cosa que iba y venía, y que cada capítulo viajaba por todos los tiempos, no específicamente de un tiempo a otro, sino que cada capítulo o cada fragmento, incluso cada subtítulo es como un resumen de tiempos en distintas frases”.

Para Emily Jolie todo artista e investigador debe en parte entender que en el arte “otro lo hizo antes que tú” y que además sobre todo en el tiempo del arte contemporáneo “lo que estamos haciendo es una incesante repetición de las mismas cosas que venimos haciendo desde hace setenta años. Que no hay nada de innovación, que usar palabras como esto es ‘súper innovador’ en el arte contemporáneo es muy cómodo porque todas las cosas se han repetido muchas veces”.

Agrega que “un artista podría incluso sentirse o vivir aislado de los contextos, de las relaciones filosóficas y aun así producir una gran obra de arte porque no hay una norma específica para que los artistas sean verdaderos en sus obras”.

Y finaliza con un concepto que estima esencial sobre la investigación del arte: “Creo un investigador debe tener una idea de la totalidad histórica del arte antes de hablar de un punto en específico y plantearse esa manera pendular de volver y revisar”.

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