Macramé, herramienta terapéutica

19 septiembre 2022
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Un taller de formación en la técnica de tejido del macramé, organizado por ArtesanoGroup y Abenante, dio capacitación y experiencias a un grupo de mujeres del Museo Narváez, en la Isla de Margarita.

TEXTO: ABRAHAM SÁNCHEZ
FOTOGRAFÍAS: ALEJANDRO SAYEGH

El nudo es clave en una novela, cuento o narración. Es el momento en el que se presenta el problema o la situación más crítica de la historia, es el tiempo en el que se aborda el conflicto que ha de ser resuelto en el desenlace del relato. Al contrario que en la literatura, el nudo es la esencia de una solución en la técnica de tejido del macramé. Es el embrión del que nace una pieza utilitaria o decorativa, elaborada solo con las manos como única herramienta de construcción. 

Adicionalmente, este oficio milenario sirve como experiencia sanadora para quien lo ejecuta. En palabras de María Cristina Abenante —experta y facilitadora de esta técnica de tejido— el macramé es “una herramienta terapéutica” que ayuda a “restaurar el alma”, más allá del aporte objetivo de darle un oficio y una posible forma de sustento.

La Fundación ArtesanoGroup, de la mano de su programa Hacedores de País, organiza talleres en artes y oficios para formar y dar capacidad a determinadas comunidades en la Isla de Margarita. En esta oportunidad, y en alianza con la marca Abenante, que dirige María Cristina Abenante, organizó un taller básico de macramé de dos días. Cuatro mujeres, que forman parte del personal de mantenimiento del Museo de Arte Contemporáneo Francisco Narváez, de la ciudad de Porlamar, fueron las beneficiarias del curso; sin embargo, una de ellas, gentilmente le cedió su lugar en el taller a su hija de 13 años.

Según cuenta Abenante, durante el primer día, las alumnas del taller aprendieron las bases teóricas del macramé y los diversos nudos que se utilizan en la técnica. Al final de la jornada, que se prolongó durante cinco horas, cada una consiguió elaborar un pequeño tapiz. En el segundo y último día, la tarea consistió en crear un portamacetas. Para la elaboración de ambas piezas las alumnas utilizaron cuerdas de algodón, hechas a partir de cordones entorchados de cuatro milímetros. 

“La receptividad de las participantes fue increíble, espectacular. Debo confesar que ha sido una de las mejores experiencias de facilitación que he vivido. El compromiso con el aprendizaje, la complicidad mostrada y, sobre todo, el agradecimiento de esas alumnas para ArtesanoGroup y Abenante, nos produce una emoción que reconforta y es digna de celebrar”, destacó Abenante.

A través de su programa Hacedores de País, ArtesanoGroup —en alianza con otras organizaciones que comparten sus mismos objetivos— aporta formación y capacitación a las comunidades. De esta forma, cumple con su propósito de formar ciudadanos y contribuir al crecimiento individual y colectivo del desarrollo humano.

En el macramé, el nudo es la esencia del trabajo
Fue un proceso integrador de talentos

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